Entrevista a Alejandro Marín Ibáñez, de Antología Apocalipsis

Alejandro lleva escribiendo desde los 13 años. Sin embargo, no ha sido hasta este confinamiento del 2020 cuando ha comenzado a presentar escritos a certámenes y revistas. Lleva más años de los que querría reconocer enfrascado en la escritura de su primera novela, la primera parte de una trilogía de fantasía. En la actualidad, escribe en el blog de “Caja de letras” y continúa su pelea incansable con la novela que, espera, pueda ver algún día la luz. Es el autor del relato El principio del fin, incluido en nuestra antología.

¿Cómo conociste el concurso de relatos de Tártarus?

A través de perfiles de amigos y conocidos en las redes sociales, en concreto en Twitter.

¿Crees que en la ficción apocalíptica abundan más los escritores o las escritoras? ¿Por qué?

Tradicionalmente creo que ha habido más hombres que mujeres, pues era un género que se tocaba, eminentemente, en obras de ciencia ficción y en videojuegos, que eran parcelas más frecuentadas por ellos que por ellas. Por fortuna, todo se abre y equilibra, y hoy en día creo que está mucho más igualado. Buena muestra de ello es la representación de mis compañeros y compañeras en la selección final.

¿Hay más autores internacionales que nacionales trabajando sobre tramas del fin del mundo? 

Sí, aunque solo sea por la cantidad de países internacionales que hay con respecto a los nacionales… Ahora en serio, dejando de lado el humor; sí, en líneas generales creo que tanto la fantasía como la ciencia ficción son géneros que en España todavía están bastante denostados, aún se los mira por encima del hombro. Para mucha gente son “géneros menores”, por lo que no son precisamente los que gozan de una mayor representación ni en autores ni en lectores. Evidentemente, si acudimos a un subgénero tan específico como puede ser el fin del mundo, esta representación es aún menor. Si miramos las listas de más vendidos, rara vez encontraremos algún libro enmarcado dentro de estos géneros, lo que al final también echa para atrás a posibles futuros autores.

¿Crees que una adaptación literaria sobre la realidad vivida durante esta pandemia tendría éxito en un futuro cercano?

No creo que funcionara, sería algo demasiado cercano. La gente estaría muy hastiada de lo vivido como para querer consumirlo en la ficción. Creo que lo que la gente necesita (y necesitará) es desconectar de todo lo sucedido. Claro que nunca se sabe, hay grandes éxitos que nadie espera que lo sean.

¿Son los zombies unos personajes sobreexplotados en el género de ficción apocalíptica? 

En exceso (y alargar hasta el infinito series como The Walking Dead tampoco ayuda). Es un recurso tan usado que casi se podría decir que es un lugar común o un subsubgénero dentro del subgénero del apocalipsis.

¿Qué finales del mundo has conocido (en cine o papel) y te han parecido más interesantes y poco expuestos a la opinión pública? 

Leí hace poco un relato de Ken Liu (Quedarse atrás) que me pareció muy interesante por la premisa que planteaba y los debates éticos que abría. Me pareció un enfoque muy fresco (aunque oscuro) de este subgénero que parece cada vez más encorsetado y al que, ahora, tampoco le va a valer ya el recurso de la pandemia que acaba con la vida en la Tierra.

¿Se puede escribir un final del mundo que no sea distópico?

Creo que tan solo si se hace desde un punto de vista alejado de la humanidad. Para nosotros el fin del mundo no puede ser algo utópico, necesariamente es algo oscuro, decadente y destructivo. Para los únicos que puede ser algo distinto a una distopía es para aquellos que están siendo atacados, a cualquier nivel, por la existencia de los humanos. Y de esos no hay pocos…

¿El confinamiento iniciado el mes de marzo ha avivado tu interés por escribir o leer más sobre estos temas?

La verdad es que no. Me ha pasado un poco lo que comentaba en una respuesta anterior. Al tener fuera de casa escenas, imágenes y noticias tan cercanas (no tanto a nivel estrictamente real sino conceptual) a otras historias ya existentes sobre pandemias que suponían el fin de la raza humana, mi interés sobre este tema decayó. La literatura no deja de ser, entre otras muchas cosas, un modo de evasión, una puerta a otras realidades. Si cruzas esa puerta, pero sigues estando en la misma realidad triste y oscura puede ser desasosegante.

Un final del mundo perfecto, ¿qué porcentaje de ficción y realidad debería tener?

En mi opinión, para que un final del mundo sea creíble tiene que tener las suficientes componentes de realidad como para que el lector/espectador pueda imaginar que podría suceder y sentir de esa manera la misma tensión que los protagonistas. Es difícil responder a esa pregunta, porque si lo supiéramos sería porque ya hemos vivido ese fin del mundo, pero entonces no creo que la respuesta fuera interesante. Yo creo que más que el porcentaje, lo importante es la relevancia que tenga ese porcentaje. Puede que el porcentaje de realidad sea muy pequeño, pero si es lo suficientemente impactante, para el lector/espectador será más que suficiente; mucho más que en el caso de uno muy grande pero en absoluto relevante.

¿Cuáles dirías que son los puntos fuertes de tu relato y por qué crees que los jueces del concurso literario de Tártarus lo han escogido?

Abundando un poco en alguna de las respuestas, creo que ha sido por abordar el fin del mundo de un modo distinto al habitual. Lo primero que pensé cuando decidí que quería probar suerte con el certamen fue: “Alejandro, no lo hagas ni de zombies, ni de robots, ni un meteorito, ni un virus, ni una guerra nuclear…”. Opté por (spoiler alert) un apocalipsis contado desde un punto de vista que no fuera el humano, sino el del propio mundo. ¿Y qué es lo peor que le ha pasado al mundo en sus millones de años de existencia? Nosotros. Solemos personalizar el fin del mundo en nuestra destrucción, cuando no es así y somos nosotros mismos los que hemos empezado ese proceso destructivo. Somos el apocalipsis para el planeta.

Creo que este enfoque, algo alejado del que se puede encontrar en las historias más populares del género ha podido ser una de las razones que hayan llevado al jurado a seleccionarlo.

Tras los últimos acontecimientos, ¿opinas que el fin del mundo algún día podría dejar de ser un tema de ficción?

El mundo tiene fecha de caducidad: un día el Sol explotará y acabará con todos. Más allá de eso, hay tantos factores que pueden desencadenar en el fin de la humanidad que yo creo que esta pandemia no es relevante. Solo hay que pensar en la gripe española, o la peste negra; o, sin ir más lejos, en la guerra fría. El fin del mundo estuvo tan cerca de llegar como que en un despacho en un país en cualquiera de las dos orillas del Pacífico alguien hubiera pulsado un botón… Con esto quiero decir que tendemos a pensar que los eventos que nos suceden a nosotros son los peores, pero el pasado está lleno de sucesos que bien pudieron acabar con todo. Es cierto que el potencial de esta pandemia es muy destructivo, pero también lo es que ha llegado en un momento en el que podemos combatirla. Sí, esto no significa que siempre vayamos a poder enfrentarnos a los posibles “fines del mundo” que queden, lo sé. Lo que quiero decir es que el fin del mundo no está más alejado o menos de la ficción por la pandemia reciente. Siempre ha estado ahí y siempre estará. Incluso si los humanos no hubiéramos existido jamás, habría causas naturales (el impacto de un enorme meteorito, por ejemplo) que podrían adelantar ese fin del mundo. Es una posibilidad real, pero remota.

Y ahora, nuestra batería rápida de preguntas:

Una novela de género (terror, fantasía, CiFi): Voy a hacer un poco de trampa, porque es una saga, no una novela. Malaz: el Libro de los Caídos.

Una novela fuera del género: 1984, aunque queda muy cerquita del género.

Un escritor/a: George RR Martin.

Un proyecto literario en marcha: Vientos de guerra (primera parte de la trilogía Näste).

Un logro para estar orgulloso: Estar pudiendo dirigir mi vida tanto a nivel laboral como personal en la dirección que siempre he querido.

Una canción para escribir: Suele venirme mejor el silencio que las canciones para escribir, porque me distraigo mucho. En caso de ponerme música me vale cualquier cosa que no tenga letra ni un ritmo fácilmente tarareable.

Puedes descargar una copia de Antología Apocalipsis en Lektu. Además, estarás contribuyendo a que nuestro proyecto literario continúe, pues todo lo recaudado será destinado a financiar los gastos de la revista.

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